Pasión y Uno

“Aaay, abráaazameee esta nocheee y aunque no tengas ganaaaas prefiero que me mientaaas”…..cantaba en la ducha mientras pensaba en las vueltas de la vida.

Esa mezcla de tango y fado la fascinaba. Concebía al tango como algo visceral, algo para cantar “con el pucho de la vida apretado entre los labios” y esa dulzura, tan de Amalia Rodriguez en la voz aflautada de Lula Penna , parecía querer decirle algo.-

Había llegado a ese punto en que no era ni de aquí ni de allí, ya nadie era de aquí ni de allí y la identidad de raíces o sentimientos se perdía en la vacuidad de lo global. Estaba lejos  de sus códigos por propia decisión, por amor al misterio y por, era necesario aclararlo, una tendencia a los saltos sin red.-

Mientras se secaba comenzó a considerar seriamente la posiblidad del “mestizaje”: cantar su tango interno lleno de pasión arrebatada, con tonos fuertes de amor y odio y pérdidas y desilusiones en donde nunca hubiera cabido ese ” prefiero que me mientas” pero con una voz aflautada y quizás entonando una cadencia de canción menos drámatica, más melancólica, una cadencia que aceptara los tonos pastel del alma…No era fácil, inevitablemente surgía una y otra vez en su cabeza otro tango : “Uno” de Mores y Contursi.

Sobre todo esa parte que decía ” Si yo tuviera el corazón, el corazón que dí”…..Pasión y Uno…. ¿ha eso se reducía todo?. ¿A cometer error tras error hasta darse cuenta que se desconocía la reglas del juego?

Finalmente, también haciendo memoria le pareció entender que esos errores se habían vuelto necesarios a fuerza de inevitables. Visto desde otro ángulo, todo acontecimiento, una vez transcurrido se vuelve perfecto.

“Con mis lágrimas te quiero pasión sos mi amor sincero”…siguió cantando al tiempo que marcaba su número telefónico. Quizás aún estaba a tiempo.-