un momento muy largo

Siguiendo con la onda bolero finsemanera, y escuchando a uno de mis guitarristas preferidos Luis Salinas…. reedito este corto relato  “un momento muy largo”.

Un momento muy largo.-

Escuchó su propio nombre sorpresivamente, en medio de una frase, sonoro dulce, equilibrado.
Le agradaba, lo encontraba acotado, justo, musical con esa terminación que hacía recordar los cuencos zen, igual cantidad de vocales que de consonantes; perfecto.
En ese momento notó que era la primera vez que él lo pronunciaba luego de años de un trato impersonal, lleno de imposturas.
Y le gustó, la sorprendió, la alegró, sintió que por primera vez ocupaba un espacio en el mundo blanco y despersonalizado de ese hombre que le contaba su sensación de agobio, su necesidad de cambio, el agotamiento de todo lo que lo rodeaba y se lo contaba en esos descansos tan dulces que dá el amor, en el que nos quedamos tendidos uno al lado del otro.
Hasta su tono era diferente, más cálido, no afirmativo, ¿veraz?, casi seguro que no.
Se quedó mirándolo y ya no oyó más.
Lo abrazó y se quedó esperando la reiteración del milagro