Los piquetes de la abundancia

Fueron cercando al sector.

Los productores ganaderos vienen sufriendo las políticas oficiales.

  • Cierre de exportaciones,
  • intervención del mercado de Liniers,
  • precios máximos,
  • amenazas con la ley de abastecimiento,
  • permisos de exportación,
  • peso de faena,
  • controles, amenazas.

Los ganaderos reclamaron como pudieron, dialogaron hasta sentirse frustrados y cansados y por ultimo decidieron, los que podían, retirarse del negocio. El gobierno estaba advertido, no va a alcanzar la carne para el mercado interno.

Las consecuencias hasta ahora han sido,

  • perdida de vientres,
  • baja feroz de las exportaciones,
  • papelones internacionales
  • y lo menos pensado por el gobierno: suba de precios al consumidor.

La política de control de precios viene fracasando rotundamente.

Si baja la oferta y la demanda se mantiene o aumenta, sube el precio.

No es muy difícil de entender. Parece que algunos ven otra película.

Los tamberos han sido los primeros en marcar el camino. Siendo una actividad muy sacrificada y donde hay mucho capital en juego, fueron ninguneados por el gobierno y por las empresas lácteas.

Todos firmaban acuerdos con el gobierno garantizando precios máximos en góndola. Estaban todos en la foto menos los tamberos.

La base del arreglo eran subsidios para sus empresas y dejar planchado el precio de la leche a los productores.

Otro éxito de la política de control de precios fue la caída durante dos años consecutivos de la producción a nivel nacional.

La caída fue de alrededor de un 8% anual. Ante tanta injusticia, decidieron tomar las plantas y evitar que estas sacaran los productos elaborados. Lograron que se reviera la idea de Comercio de bajarles la leche diez centavos y que les dieran un reintegro de 7 centavos por litro durante tres meses. Igualmente fueron migrando de a poco hacia la agricultura.
Los trigueros no la tienen fácil tampoco.

Cerraron los registros de exportación y permitieron que los molinos compraran al precio que ellos querían el trigo de los productores mas necesitados, los cuales no podían dejar de vender.
Todo este panorama hizo que los que podían, se refugiaran en la soja.
Ahora fueron por todo. Le entraron a la soja y al girasol. Todos los que venían sufriendo los embates de una política equivocada hacia el sector reaccionaron.

Ante el mensaje presidencial, no solo se caldearon los ánimos del campo, sino que mucha gente extra sectorial se sumo a la protesta vía cacerolasos.

Ahora la protesta va mas haya de las retenciones y la política agropecuaria en general. Surgen muchas preguntas: ¿que hacen con la plata no coparticipable de las retenciones? ¿Quien controla los gastos? ¿Porque no se hacen obras de infraestructura? ¿Se usa esa plata para comprar voluntades de intendentes, gobernadores y demás actores de la sociedad?, ¿porque siempre le sacan al campo?, ¿no hay otros sectores que vienen ganado mucha mas plata que el campo sin tener al estado como socio en sus ingresos?, ¿la publicidad oficial se usa para cosas concretas o es para manejar los medios? ¿Por qué los gobernadores e intendentes de todo el país tienen que cabrestear ante el menor llamado de la casa de gobierno?, ¿donde quedo la independencia de poderes?

¿Porque se tiene que llegar a la acción directa de los productores? Si hubiera un sistema democrático funcionando, los diputados, senadores, intendentes, gobernadores, serian los interlocutores de los ciudadanos ante problemas concretos.

Los temas se podrían debatir y acercar soluciones de fondo a problemas de fondo. Si se usa la caja para armar un esquema de poder y todos los actores tienen que cumplir lo que dicen arriba porque sino no les mandan los fondos o les frenan las pocas obras de infraestructura que necesitan, los ciudadanos quedan solos. Al no sentirse representados reaccionan de la única manera que pueden. Hacerse ver, escuchar y notar por otros medios. Nunca hubo una reacciona así del sector. ¿Será injustificada?

Lamentablemente, ni Moyano ni D Elia van a solucionar el problema. Por ahora actúan con una impunidad llamativa.
La solución pasa por dialogar. Hablar y escuchar. No solo la foto. Escuchar los problemas y actuar para solucionarlos.

Fueron tantos los años en los que el sector no fue escuchado que no quieren levantar las medidas sin una definición concreta sobre el problema. Nadie en el sector confía en: “levanten el paro y después nos juntamos”

El gobierno tiene todo el poder menos el de las voluntades libres de los productores. Igualmente hay que evitar conflictos con el resto de la sociedad y buscar una salida del problema para lograr revertir el deterioro de todas las actividades del sector.

Por Juan Llauro – Agrositio.com

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