mujeres argentinas

maitena1.jpgLa mujer argentina, es una mezcla rara de museta y de mímí.
Sufrimos de una obsesión por la imágen, nos gusta sentir que somos guapas, pero sin exagerar, nos gusta la elegancia, cada una en su lugar, su nivel y a su manera.
Seducimos, pero con una mezcla de hormonas y neuronas: fatídico!
Somos tramposas, porque nos justa sentir que podemos con nosotras mismas y a veces no explicamos como, pero lo hacemos.
Practicamos un feminismo descafeinado que hace que a veces no nos entiendan, pero ojo, hay que ver que tenemos que enfrentarnos a hombres argentinos y eso no es nada fácil!
Nos cortamos solas, no tememos a los retos, sabemos arremangarnos y quitarnos los anillos, si toca y no importa si solo hay agua fría, para lavar los trapos sucios.-
No nos gusta ser ” la señora de”…. ¿prejuiciosas? sí..pero con una pátina de intelectualidad. Solo basta evaluar a Cristina
Estoy hablando de la argentina urbana, es claro.
La otra es esa mujer, que trabaja al lado de su hombre, dije al lado, nunca atrás ni adelante; una mujr que tiene los afectos a flor de piel y que da cariño a través de las tortas fritas con mate una tarde de lluvia.
La mujer argentina tiene suerte, lleva varias generaciones siendo ella misma, educándose como se pueda, pero haciéndolo, desde Victoria Ocampo hasta Eva Perón, pasando por las militantes anónimas y la esposa del gringo chacarero.
La mujer argentina se puso un pañuelo blanco en la cabeza y salió a enfrentar la represión pidiendo por sus hijos; escribió, creó, peleó y lideró y cuando el sistema se cayó y sus hombres se quedaron en la calle, recuperó la dignidad y reinventó el trueque o emigró y comenzó de nuevo.
La mujer argentina es buena compañera, buena amante y terriblemente independiente.
Un peligro!