Historias de arcanos II

La rueda de la fortuna:arcano X

  • Arquetipo: totalidad en movimiento. Ciclos.
  • Lección: ciclos que se repiten. Fluir con los cambios. Adaptarse a nuevas circunstancias. Detenerse cuando es necesario y actuar cuando es preciso.
  • Meta: cambio y movimiento. Evolucionar hacia estados superiores.
  • Disposición psico-emocional: apertura a los aprendizajes, evolución interior, sintonizarse con los altibajos de la vida para fluir con ellos. Cierre de ciclos.

Es símbolo de existencia, de devenir de acontecimientos. El girar de la rueda marca nuestras vivencias, los ciclos de nuestra existencia. Todo se mueve, gira y cambia, a veces ese cambio es placentero y deseable, otras veces no. En todo caso, el cambio evolutivo es progreso.


Siempre le ha gustado el juego, pero le teme, sabe que el hilo que la separa de ser una simple jugadora de ocasión a la pesadilla de “el jugador” de Dostoievsky, es un su caso muy fino.

Por eso ésta es su primera visita a un casino desde hace muchos años, pero es un reto y quiere afrontarlo.

Recorre las mesas de black jack, escucha los comentarios de los jugadores, observa a la gente, todos tensos, como trabajando, señores gordos, señoras muy mayores, gente con rasgos orientales, da igual si chinos, coreanos o japoneses.

Las mesas de ruleta son más pequeñas de las que ha conocido, las hay por todas partes; un contador de apuestas permite, con solo mirarlo, saber cuantas veces ha salido rojo o el negro o el 36, su número preferido.

Se detiene en algún lugar, sus cinco fichas de 2 euros se mueven dentro de su mano izquierda.

Escucha los comentarios de los croupiers: los más jóvenes parece que nunca han visto la luz del sol, aburridos, repiten los movimientos automáticos, pagan las apuestas y mueven sus rastras con sigilo…”no va más”………Un silencio denso cubre la mesa, desde donde está no alcanza a ver la bola….hace su apuesta imaginaria…….ganooo!!!!, ¿por qué no habrá jugado?”..”paga 2145 euros al señor”…”gracias…caja de empleados”; el señor que recorre las mesas apostando aquí y allí acaba de dar su recompensa.

Piensa que los únicos que ganan son ellos, empleo seguro y propinas generosas.

Una señora que aparenta más de 70 años, corona un número.

Una pareja de italianos hace comentarios….vuelve a apostar mentalmente y vuelvo a ganar…..”voy a ver la última de terror con Denzel Washington le comenta un croupier a otro….”para qué?2 piensa…”si el infierno está aquí.”

Un hombre joven, que hace cálculos frenéticamente en la barra se acerca y deja una fichas.

Es hora de jugar: tímidamente pone 2 euros a rojo……..sale negro.

Otra señora parecida a su abuela, si su abuela viviera, la mira y menea la cabeza.

Vuelve a jugar, 2 euros al rojo……….vuelve a perder.

La señora la acompaña en el sentimiento.

Así va a durar poco.

2 Euros a primera docena y rojo…..ganó!….recupera la pérdida; se sienta en la silla que su abuela dejó libre y comienza a disfrutar el momento.

Vuelve a jugar, el croupier joven acaba de ser reemplazado por otro mayor que la mira mientras se decide. Pierde!!!, “pues mira has perdido”, le dice…..como si no se hubiera ya enterado.

Comienza a sentir la adrenalina, la necesidad de ganarle a la suerte y al azar….gana y pierde una y otra vez y se queda finalmente sin sus 10 euros.

Lleva casi dos horas jugando y una sensación de cigarrito de la risa la invade.

El goce es el compañero del riesgo, el riesgo el precio de la ganancia imprevista, un ejercicio de libertad, jugar o no, retirarse o insistir: como en todas las cosas que nos suelen ocurrir en la vida: o lo tomas o lo dejas.

Si lo tomas has de llegar al final y quizás ganas o pierdes pero sabrás qué había esperándote; si lo dejas, las aguas calmas te permiten disfrutar la dulce y segura monotonía pero es seguro que hay caminos que nunca transitarás.

Sube las escaleras, sale al aire fresco de la noche ciudadana que comienza a tomar ese ritmo de dejarse llevar de los viernes .

Recorre las calles que la separan de la parada del autobús, despacio, ejercitando los sentidos. La vida es bonita.-

Historias de arcanos II

El diablo(arcanoXV)

Versión en aerografo por HR GIGER

-¿Tiene miedo?
– Claro que no
-Tiene miedo
-Le he dicho que no, es solo que no creo en estas cosas.
-Bueno entonces sino cree, es lo mismo, no le afectará en nada.
Sintió diez pares de ojos que la miraban, risueños unos, curiosos otros.
Sus amigos le habían tendido una trampa.
El hombre barajaba las cartas sin dejar de mirarla, por un momento solo se oyó
el ruido del mazo al golpear en la mesa.
Ella se levantó para servirse otra copa de vino, era una forma de hacer tiempo mientras se le ocurría una forma de salvarse de la ridicula situación en que la habían colocado.
Odiaba este tipo de cosas, desde pequeña; desde que su madre había sido presa facil de iluminados, astrólogos, santones que no solo la habían empujado a la depresión sino que además habían diezmado el magro patrimonio familiar.
.¿Si no tiene miedo cuál es el problema?
-Ninguno, es solo que mi vida es muy aburrida, no sé que podría preguntarle.
-Pruebe, arriesguese. usted es de las que no se arriesgan, su miedo le impide ver.
Comenzó a sentirse furiosa. ¿Quien se creía que era este tipo?, con esa voz melosa, de lenta cadencia, haciéndose el sabelotodo?
-¿quiere que pregunte yo por usted?
-Haga lo que quiera.
Los demás prestaban atención, y murmuraban, la fiesta se ponía interesante y ella sin querer se había convertido en el centro de atención.
-Ok, yo lo haré por usted.
dejó de barajar las cartas, cortó y las giró: El loco y el diablo.
Ella conocía las cartas del tarot, sabía su significado porque a pesar de todo, hubo un momento de su vida en que había mantenido un contacto muy cercano a ellas.-
Mientras él elegia cual de los dos mazos desplegar, no pudo dejar de observar sus manos: eran grandes, parecían suaves y los movimientos eran seguros y rápidos.
No podía explicar por que´pero se sintió ridícula, expuesta a la mirada de ese hombre, hubiera querido tener respuestas más seguras, más seductoras¿más seductoras’ y que pintaba la seducción en todo esto?
-Elija
-vale: el diablo.
El volvió a mirarla y sonrió.
-Muy bien: en el centro colocó la primera carta: la luna “esta usted confundida, verdad”…”noo, no..”balbuceó ella, por lo menos se engaña, “lo que usted diga”, agregó ella en tono condescendiente.
Arriba la siguiente: la muerte: “el cambio ha sido muy terrible verdad”? , ella no contestó.
Abajo : la templanza: pero ahora está tranquila, le ha costado, pero lo va logrando.
a la izquierda: la torre: era predecible tenía que pasar -dijo-
a la derecha: el colgado: pero no puede aún entender los porques, cambie de punto de vista, ese amor no es compartido.
El silencio era ahora impenetrable, Todos sabían de que estaba hablando: su decepción había sido sostenida por todos.Ella estaba furiosa: ¿que se ha creído! que se ha creído!
Cuatro cartas a la derecha una sobre otra: la rueda de la fortuna, los enamorados, la justicia, y por último la que ella sabía que era la definitiva la que indicaba por donde se salía del laberinto: el juicio: nuevas emociones, un cambio.
-Tómelo o déjelo, dijo él.Pero no tiene escapatoria, no puede ignorarlo.
No necesitaba explicarle nada, sabía que ella sabía. Solo estaba jugando.
La arrinconaba, le mostraba el límite.
Ella no dijo nada, dejó su copa, fingió buscar algo en la cocina y salió por la otra puerta.
Había avanzado pocos pasos fuera de la casa, cuando unas manos suaves y que parecían grandes, la tomaron por la cintura.
Una carta se cayó de su bolsillo al girar: el diablo. No había salvación si no era atravesando de nuevo el infierno.

Historias de arcanos I

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Arcano XXII: el loco

Esta lámina representa la libertad, el no tener ningún tipo de ataduras y lanzarse a la aventura y a lo desconocido sin preocuparse del mañana, vivir el momento. Le gusta seguir a su instinto y confiar en que su elección va a ser la correcta, y, sobre todo, tener confianza en sí mismo, y así conseguir todo lo que se proponga. Su aptitud es bastante desorientadora, sobre todo para los demás, ya que no se rige por ninguna norma de la sociedad.

En síntesis: libertad, independencia, viajes, alejamientos, inseguridad, autoengaño, falsos juicios, locura, extravagancia, falta de disciplina, desenfreno, entusiasmo, goce, pasión, conquistas, ideas fijas.

Pablo se aburría.-
Su vida transcurría pacífica en apariencia, como resultado de un sabio plan que había comenzado a ejecutar en su temprana juventud y que, básicamente, consistía en nunca arriesgar: ni en las empresas, ni en su profesión, ni en sus relaciones personales: amigos, hijos, parejas.
Todo era sometido a un estricto control con arreglo a un objetivo: impedir que las cosas se fueran de quicio.
La manipulación era, por cierto, casi su única arma.
Había sido exitoso en su meta: llegar a estas alturas casi indenme, seguro, sin sobresaltos, aceptando y descartando, pero nunca arriesgando.
Siempre tenía una frase rebuscada y carente de afecto para explicar el resultado de sus expediciones a veces indecentes a la vida de otros.
En todo caso nunca había culpas, solo era cuestión de códigos.
Además Pablo era un coleccionista de frases: era un lector asiduo y un amante del cine, ambas actividades le proveeían de invaluable material para aplicar sabiamente en sus conversaciones, Balzac y Oscar Wilde eran sus preferidos.
Alguien que siguiera de cerca sus movimientos hubiera podido observar cómo repetía la misma frase en distintas situaciones pero siempre de una manera que lograba el efecto deseado: mostrarse invulnerable, seductor, inteligente, irónico, interesante, por ej:
Solía decir en alguna reunión al encontrar a alguien que hacia tiempo no veía: “Disculpe no le había reconocido HE cambiado tanto” (O. Wilde); o en tertulias de esas en la que la gente expresa lo que opina solo para saber lo que opinan los otros: “La única diferencia entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero” (O. Wilde).
Este estilo lo convertía en una especie de Peter Seller en “desde el jardín”, esa película deliciosa en que alguien dice cosas desde la ingenuidad que son interpretadas como sabias.
Su deseo era causar impacto y lo lograba.
Si alguna relación amenazaba con abandonarlo, recurría a Woody Allen: “tenemos que dejarlo. No te lleno ni intelectual, ni sentimental ni fisicamente. Bueno, pero ¿y en el resto? (Bananas).
Si se encontraba negociando alguna oferta siempre acudía a “El padrino” : ” voy a hacerte una oferta que no podrás rechazar”.
El escepticismo era su principal arma: “Mira la obra de Dios¿quién podría enderezar lo que El torció?(Gatacca).
En el fondo era un niño asustado, alguien que sentía que “el mejor amigo de un chico…es su madre”…(Psicosis).
Llegado a este punto, se aburría; ya no distinguía entre la realidad y la fantasía de su mundo de frases, su respuesta era envolverse cada vez más en situaciones ambigüas que terminaba sin entender ni en sus razones ni en su dinámica.
Su vida era un laberinto de Creta y él Dedalo, ocultando al Minotauro y perdido irremediablemente en su propia construcción.
Pero como nada es eterno, se aburría, le faltaba la fuerza de la ambición de la pasión; abría y cerraba proyectos de vida ajenos, mientras la presión ascendía.
Cada vez estaba más a merced de fuerzas oscuras: deseos sexuales inconfesables, obsesiones, falta de control, dejarse llevar, romper estereotipos.
Veía tentaciones en todas partes y cuando aparecían solo le quedaba el ” francamente querida, me importa un bledo” de “Lo que el viento se llevó”.
Cuando se encontraron, supo que estaba perdido: la situación no cuadraba en nada conocido, nada era previsible, sus sospechas nunca se confirmaban.
Hasta que una fuerza interior cada vez más incontrolable le dijo, usando su código: ” Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes ” ( Star Wars).
Y su aburrimiento se convirtió en pánico: escalar montañas hacia la libertad de sí mismo, cortar cadenas, dejarse llevar, sin probar al otro, solo entregarse.
Fue cuando escuchó que le decían:
” Si deseas algo con mucha fuerza, DEJALO EN LIBERTAD. Si vuelve a tí será tuyo para siempre. Si no regresa, no te pertenecía desde el principio” ( Propuesta indecente).
Y tuvo que rendirse a la inercia del loco.-