Los medios del mundo reflejaron la historica votación

Los medios del mundo, otra vez, reflejaron al instante en sus ediciones en Internet la histórica votación en el Senado sobre las retenciones móviles.

El País de España señaló en su título de tapa: “Fuerte derrota de Cristina Kirchner frente a la revuelta del campo y la oposición”. Y agregó: “El vicepresidente Julio Cobos vota en el Senado contra las tasas a las exportaciones agrícolas impuestas por Cristina Fernández.

Por su parte, el diario español El Mundo explicó que “el Senado rechaza, por 37 votos en contra y 35 a favor, el controvertido ‘impuestazo’ a las exportaciones de cereales, que ha encendido las protestas populares”.

El prestigioso New York Times también se hizo eco de la noticia y publicó en su tapa: “El Senado de Argentina ha rechazado un paquete fiscal de exportación de grano, el cual ha conducido a huelgas y escaseces regionales de alimentos”. Cristina Fernández. La cadena de noticias británica, en un artículo que tituló “Derrota para gobierno argentino”, explicó que “tras una prolongada y reñida sesión”, el vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, desempató la votación “y causó sorpresa al desestimar el proyecto oficial”.

La Tercera , de Chile, también destacó la noticia y tituló que el “Senado argentino rechaza polémico impuesto agrario”. “Tras una maratónica jornada de más de 17 horas de debate, la votación -que terminó empatada a 36 votos- fue definida por el vicepresidente Julio Cobos”.

La BBC de Londres opinó que el Senado argentino “derrotó al gobierno” de Cristina Fernández. La cadena de noticias británica, en un artículo que tituló “Derrota para gobierno argentino”, explicó que “tras una prolongada y reñida sesión”, el vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, desempató la votación “y causó sorpresa al desestimar el proyecto oficial”.

Fuente: Clarín.com

Los piquetes de la abundancia

Fueron cercando al sector.

Los productores ganaderos vienen sufriendo las políticas oficiales.

  • Cierre de exportaciones,
  • intervención del mercado de Liniers,
  • precios máximos,
  • amenazas con la ley de abastecimiento,
  • permisos de exportación,
  • peso de faena,
  • controles, amenazas.

Los ganaderos reclamaron como pudieron, dialogaron hasta sentirse frustrados y cansados y por ultimo decidieron, los que podían, retirarse del negocio. El gobierno estaba advertido, no va a alcanzar la carne para el mercado interno.

Las consecuencias hasta ahora han sido,

  • perdida de vientres,
  • baja feroz de las exportaciones,
  • papelones internacionales
  • y lo menos pensado por el gobierno: suba de precios al consumidor.

La política de control de precios viene fracasando rotundamente.

Si baja la oferta y la demanda se mantiene o aumenta, sube el precio.

No es muy difícil de entender. Parece que algunos ven otra película.

Los tamberos han sido los primeros en marcar el camino. Siendo una actividad muy sacrificada y donde hay mucho capital en juego, fueron ninguneados por el gobierno y por las empresas lácteas.

Todos firmaban acuerdos con el gobierno garantizando precios máximos en góndola. Estaban todos en la foto menos los tamberos.

La base del arreglo eran subsidios para sus empresas y dejar planchado el precio de la leche a los productores.

Otro éxito de la política de control de precios fue la caída durante dos años consecutivos de la producción a nivel nacional.

La caída fue de alrededor de un 8% anual. Ante tanta injusticia, decidieron tomar las plantas y evitar que estas sacaran los productos elaborados. Lograron que se reviera la idea de Comercio de bajarles la leche diez centavos y que les dieran un reintegro de 7 centavos por litro durante tres meses. Igualmente fueron migrando de a poco hacia la agricultura.
Los trigueros no la tienen fácil tampoco.

Cerraron los registros de exportación y permitieron que los molinos compraran al precio que ellos querían el trigo de los productores mas necesitados, los cuales no podían dejar de vender.
Todo este panorama hizo que los que podían, se refugiaran en la soja.
Ahora fueron por todo. Le entraron a la soja y al girasol. Todos los que venían sufriendo los embates de una política equivocada hacia el sector reaccionaron.

Ante el mensaje presidencial, no solo se caldearon los ánimos del campo, sino que mucha gente extra sectorial se sumo a la protesta vía cacerolasos.

Ahora la protesta va mas haya de las retenciones y la política agropecuaria en general. Surgen muchas preguntas: ¿que hacen con la plata no coparticipable de las retenciones? ¿Quien controla los gastos? ¿Porque no se hacen obras de infraestructura? ¿Se usa esa plata para comprar voluntades de intendentes, gobernadores y demás actores de la sociedad?, ¿porque siempre le sacan al campo?, ¿no hay otros sectores que vienen ganado mucha mas plata que el campo sin tener al estado como socio en sus ingresos?, ¿la publicidad oficial se usa para cosas concretas o es para manejar los medios? ¿Por qué los gobernadores e intendentes de todo el país tienen que cabrestear ante el menor llamado de la casa de gobierno?, ¿donde quedo la independencia de poderes?

¿Porque se tiene que llegar a la acción directa de los productores? Si hubiera un sistema democrático funcionando, los diputados, senadores, intendentes, gobernadores, serian los interlocutores de los ciudadanos ante problemas concretos.

Los temas se podrían debatir y acercar soluciones de fondo a problemas de fondo. Si se usa la caja para armar un esquema de poder y todos los actores tienen que cumplir lo que dicen arriba porque sino no les mandan los fondos o les frenan las pocas obras de infraestructura que necesitan, los ciudadanos quedan solos. Al no sentirse representados reaccionan de la única manera que pueden. Hacerse ver, escuchar y notar por otros medios. Nunca hubo una reacciona así del sector. ¿Será injustificada?

Lamentablemente, ni Moyano ni D Elia van a solucionar el problema. Por ahora actúan con una impunidad llamativa.
La solución pasa por dialogar. Hablar y escuchar. No solo la foto. Escuchar los problemas y actuar para solucionarlos.

Fueron tantos los años en los que el sector no fue escuchado que no quieren levantar las medidas sin una definición concreta sobre el problema. Nadie en el sector confía en: “levanten el paro y después nos juntamos”

El gobierno tiene todo el poder menos el de las voluntades libres de los productores. Igualmente hay que evitar conflictos con el resto de la sociedad y buscar una salida del problema para lograr revertir el deterioro de todas las actividades del sector.

Por Juan Llauro – Agrositio.com

Los piquetes de la abundancia

Siento asco y vergúenza, y bronca e impotencia. Vivo a 14.000 km de mi tierra, de la que me vió nacer pero a la que no pertenezco porque soy hija de gringos y nieta de gringos, como todos los pequeños y medianos productores del campo, que después de sufrir las consecuencias de la masacre que en los 90 gestó Menem, entraron en el juego perverso que les proponía el gobierno de Kirschnery ayudaron a que desaparecieran más de 15 cultivos en favor de la soja porque el gobierno tenía que conseguir guita y les prometían el oro y el moro para vender soja al exterior y hacer mierda el campo, además d esacarnos de la competición internacional por el biodiesel, en un país que cultivaba máiz y girasol después del trigo como principales cereales. Lo hicieron porque creían que podían empezar de nuevo y porque les cerraban opciones, pan para hoy hambre para mañana…No hablo de los grandes terratenientes sino del chacarero pequeño, el tambero, el pequeño productor que se endeuda para comprar tecnología de punta y después no puede pagar porque le cambian las reglas de juego y las retenciones hacen que de 5, 2 vaya al gobierno uno al banco que le dió un préstamoa tasas usurarias (bancos extranjeros claro) y con el resto a esperar que no caiga granizo y sí a comprarse la 4×4 para ir al campo o una segunda residencia para cubrirse con ladrillos, nuestra forma clásica de protección ¿y que? de esa manera contribuyeron a que mucha de la meliflua y estúpida clase media argentina a la que pertenezco pudiera levantar la cabeza…En un país sin autopistas donde todo el transporte se hace por rutas con peaje; hechas puré porque nadie renogocia los contratos con las empresas extranjeras y nadie invierte un duro… transitan esos mismos camioneros que hoy están contra el productor, como si a alguien le gustara ver como se pudre su leche en el tambo o su cereal está ahí sin poder ser cosechado.

Y la gente de la ciudad de esa Buenos Aires que no sabe nada salvo que no hay leche ni huevos en el super ¿viste? y se cree que el país cambió porque existe Puerto Madero y Palermo Bollywood a noo era Hollywood!…”joder estos del campo ¿que más quieren'” dicen…con la estrechez de miras del porteño que no sabe más  que comprarse el país de chocolate que le venden..porque a boludos no nos gana nadie…solo así se entiende que alguien defienda el discurso de la señora esa que pronuncia mal y se pone ropa una talla más chica y que mientras las rutas ardían paseaba por las cataratas con el avión presidencial….

Tengo miedo, por mi gente de allí y pena porque corrió mucha sangre para que un grupo de malnacidos enfrenten una vez más, a todos con todos, por intereses y commodoties y bragas caídas ante las reglas de juego que marcan desde Chicago.

Hace ocho meses estuve en Argentina y me avergoncé al comprobar que se estaban fagocitando lo que quedaba de mi país con un discurso trasnochado que llegaba 50 años tarde….Todos contra todos , ya tenemos bastante ¿no?…...

Lo que sigue es un artículo de La Voz del Interior un periódico de Córdoba, es largo, los tiempos en internet no lo son pero por favor que el que comience a leerlo lo termine quizás así puedan entender lo que pasa…un poquito solo un poquito y pueda indignarse como yo con el perverso discurso de la “señora presidente”……

Del corralito al tractorazo

Laura González
De nuestra Redacción
lgonzalez@lavozdelinterior.com.ar

La protesta popular que se inició hace dos días es mucho más profunda que la de diciembre de 2001, hace apenas seis años.

Entonces, la clase media salió a las calles cuando el Gobierno nacional metió la mano en su bolsillo y le dijo que no se podía llevar a su casa los ahorros que tenía en el banco. O, si quería, cada dólar que la convertibilidad le había jurado que existía, ahora valía 1,40 peso. O que esperara 10 años si quería los dólares en la mano.

La que comenzó el martes a las 20 tiene una raíz diferente. Minutos después de que la presidenta de la Nación, Cristina de Kirchner, dijera que las protestas de los productores agropecuarios son “los piquetes de la abundancia” y les endilgara apropiarse de las vacas y dejar las penitas para los otros, la clase media volvió a salir a la calle.

Pero el grueso de los argentinos que empuña ahora la tapa de una olla no es productor agropecuario. No tiene un tambo con leche subsidiada, un matadero con el precio de kilo vivo regulado ni 200 hectáreas de soja a más de 500 dólares la tonelada.

Algunos sí pueden vivir de la bonanza del campo: son comerciantes, profesionales o venden autos y departamentos. Pero mucha gente que vive en grandes centros urbanos y que no tiene nada que ver con el campo se solidarizó con el reclamo rural.

Es que esa solidaridad esconde una gran protesta. La de los precios que suben pese a que el Gobierno se empeña en decir que no. La de la soberbia de quien gobierna y reniega del diálogo. La de la plata que no alcanza.

La de los índices mentirosos, la del empleo que se consiguió pero que ya no es suficiente. La de un tren bala interesante, sí, pero si primero se hacen los caminos. La de la sumisión de los gobernantes (e intendentes) al altar de la billetera. La del discurso que cansa, ése que repite que gracias al matrimonio Kirchner –y sólo a ellos y su política económica– el país resucitó.

Después de la crisis institucional de 2002, la ciudadanía esperaba que se fuera reparando el entramado institucional que se despedazó con la crisis. Si bien entonces se pudieron toma

Si bien entonces se pudieron tomar decisiones sin demasiado consenso, sin la gimnasia del diálogo que exige la democracia, ese tiempo se acabó.

Los tractores que marcharon ayer por el centro de la ciudad de Córdoba y las cacerolas que salen a las plazas de los pueblos de la provincia revelan eso. La construcción tiene que ser para adelante, inclusiva, abierta y humilde.

 

La voz del interior jueves 27 de marzo del 2008.-