Acerca de las certezas

-Foto: david myers : Nude

-Así que usted nunca pensó que ella fuera capaz….
– Exactamente, nunca la creí capaz….
– ¿Y eso justifica que no quiera divorciarse?, le anticipo que le saldrá caro, su mujer lleva todas las de ganar.
– Puede ser, la situación es insostenible, el último año ha sido un calvario, ya no confío en ella, no le creo… pero no le daré el divorcio.
– ¿Aceptaría una mediación?
– ¿Qué es eso?
– Un intento de encontrar una salida negociada. A mí me conviene que se divorcie, es claro, pero mi trabajo es mi trabajo y francamente…es que no encuentro que sus razones prosperen en un contencioso.
– Ella cambió, yo no….es todo
– ¿La quiere?
– No…que vaa…pero tenemos una familia, hijos….y ella cambió
– Quizas no cambió, quizás es ella misma de otra manera
– Disculpe..no le entiendo
– Que es ella misma, la misma que conoció pero que tenía aspectos que usted se ha negado a ver….tengo muchos años en esto…reconozco a un dogmático cuando lo veo.
-¿Un qué?
– Un dogmático: álguien para quien Amén siempre es la última palabra..y la dice usted por supuesto.
– Veo que no está de mi parte
– No estoy de parte de nadie, solo hago mi trabajo…y me pagan, es mi obligación marcarle los matices, pueden ser importantes en el futuro.
– Ya…no hay matices. Cambió, eso es todo.
– Y usted no cambió
– Exacto, yo soy el mismo: siempre lo he sido y siempre lo seré. Ella debería entender que no estoy dispuesto a aceptar lo que me propone.
– ¿Prefiere plantarse y resistir antes que aceptar hablar con ella?
– Absolutamente: nunca he dado el primer paso hacia nada no veo porqué debo hacerlo ahora.
– Quizás porque está a punto de perderla
– Me da igual : ella cambió las reglas del juego.
– Y?
– Que no entiendo ni quiero entender sus razones, pero yo seguiré adelante como siempre ha sido.
-¿La necesita?
– No, o sí, a mi manera….pero eso no importa, no prescindiré de ella, me pertenece, aunque no entienda lo que me pide.
– Comprende que las posiblidades de resolver esto de forma agradable son nulas si usted se empeña en su silencio.
– Comprendo solo que ella cambió y yo no.
– ¿Prefiere una soledad compartida a compartir los desacuerdos?
– Prefiero que todo sea como siempre ha sido
– Amén
– Amén

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Sentidos y sentimiento

El día había transcurrido rápidamente, demasiado para mi gusto.
La nevada, imprevista a esa altura del año, se acompañaba de una prematura oscuridad y un silencio más denso que el habitual.
El refugio, repleto de excursionistas, siempre despertaba en mí sensaciones poco frecuentes: las rocas inhóspitas, el ruido de las cabras cuando volvían al atardecer, la gente desconocida con la que compartía el cansancio de la subida, la comida, la charla de madrugada; todo me sugería un estado mental de ingravidez .
No era la primera vez que subíamos juntos; pero nunca había nevado como esa noche.
Ese detalle convertía en especial nuestra rutina.
Cada vez, me sorprendía el cambio de tu temperamento en la montaña: te volvías más libre, más alegre, más ligero.
Hacía ya un largo rato que conversabas con el dueño del refugio cuando te busqué después de ayudar a repartir la cena.

El, te respetaba como todos allá arriba, eras “el señor” a secas; lo que decías tenía peso; te consultaban sobre si comprar o vender, sobre los problemas con la hija adolescente a o te pedían ayuda para que alguien que viajara a la ciudad por un examen médico.
Movilizabas mi orgullo. Además de feliz, me sentía en buenas manos
cuando estaba contigo; aún cuando solías reírte de mis resbalones en la piedra húmeda o mis despistes en el camino.
Procuraba no mostrar cansancio, parar el ascenso solo cuando tu lo querías, nunca antes.
Sabía que eso marcaba una diferencia; compartir el gusto por el aire libre, claro, diáfano de las mañanas cuando la niebla se dispersaba, era una fiesta de nuestros sentidos : mirarnos, tocarnos, probar el gusto salino en la piel, y ofrecernos nuestro deseo.
Me acerque , comías un trozo de cordero, lo compartiste conmigo.
Aquel hombre seguía hablando, mientras tu y yo sonreíamos con la mirada, con el gesto, solos en nuestro mundo privado, único, inaccesible para todos los que nos rodeaban.
Sin palabras. No las necesitábamos.
Siempre hubo muy pocas palabras en nuestra relación; lo que teníamos para decirnos
solo era posible decirlo a través de la piel: la temperatura, la humedad, indicadores sensuales de nuestros estados de ánimo.
¿Para qué hablar?. Ese juego vacío de sonidos encadenados para transmitir ideas
no existía para nosotros.
Nos comunicábamos a través de la danza perfecta que solíamos bailar entre las sábanas; allí, cada uno estaba atento a lo que el otro sugería, necesitaba, suplicaba, confiaba, intuía, donaba, regalaba, retaceaba.
Por eso, tampoco dije nada esta vez: comí lentamente el cordero caliente, mientras me alimentaba con tus ojos y después, con suavidad, te mordí los labios.

Serendipity

No podemos controlar quien nos trae al mundo. No podemos influír en la fluidez con la que nos educan. No podemos obligar a la cultura a volverse de repente hospitalaria. Pero las buenas noticias son que, aún después de ser heridos, aún en estado feral..incluso aún hasta el momento de captura, podemos recuperar nuestras vidas.”

Clarisa Pinkola

A veces piensas que no puede suceder o que si sucediera reaccionarías de otra manera o deseas el deseo de actuar diferente. Hasta que un día sucede y no sucede nada.

Y parece imposible pero es verdad, una vez más es verdad……siempre podemos recuperar nuestras vidas, Aún cuando descubrimos que las imágenes que surgen de pronto en cascada, por esa mirada que se cruza entre la gente con la tuya y que crees reconocer pero no estas segura, no quieres estarlo…esa cascada de imágenes decía te enfrentan a la verdad: por suerte siempre podemos recuperar nuestras vidas que es lo mismo que decir recuperar aquello que un día algo o alguien se llevó por equivocación y que lentamente en sobre cerrado y sin remitente te fue devolviendo.

Solo te queda pensar si el otro, ese otro que gira la mirada también ha recibido de tí o de quién corresponda, su cuota de vida recuperada.

Además, asumes que por no elegir ni siquiera puedes elegir no haber vivido lo vivido y te quedas con ese pensamiento arrogante : tú has podido aprender de la experiencia, o sea has derrotado al dolor .

Decides que si la causalidad se cruzó en el el camino de ambos, puede volver a pasar de nuevo, “sincronicidad” lo llaman. Pero decides también que debe suceder solo si es necesario cerrar el círculo, porque ya has sentido en carne propia que se pierde el tiempo odiando los fracasos y tocar fondo es la única manera de sembrar algo nuevo. Un encuentro productivo, creativo, donante, diferente, condescendiente, sin juicios y sin deseos; un encuentro de siembra, un regalo en fín.-

También sabes ahora, a ciencia cierta, que solo se puede sembrar si es el momento, si el receptor quiere recibir lo que tu podrías regalarle sin pedir nada a cambio, solo por default porque le daría sentido al click del final, al estilo de Casablanca; ¿dos finales?……..¿por que nó?

Historias de arcanos II

El diablo(arcanoXV)

Versión en aerografo por HR GIGER

-¿Tiene miedo?
– Claro que no
-Tiene miedo
-Le he dicho que no, es solo que no creo en estas cosas.
-Bueno entonces sino cree, es lo mismo, no le afectará en nada.
Sintió diez pares de ojos que la miraban, risueños unos, curiosos otros.
Sus amigos le habían tendido una trampa.
El hombre barajaba las cartas sin dejar de mirarla, por un momento solo se oyó
el ruido del mazo al golpear en la mesa.
Ella se levantó para servirse otra copa de vino, era una forma de hacer tiempo mientras se le ocurría una forma de salvarse de la ridicula situación en que la habían colocado.
Odiaba este tipo de cosas, desde pequeña; desde que su madre había sido presa facil de iluminados, astrólogos, santones que no solo la habían empujado a la depresión sino que además habían diezmado el magro patrimonio familiar.
.¿Si no tiene miedo cuál es el problema?
-Ninguno, es solo que mi vida es muy aburrida, no sé que podría preguntarle.
-Pruebe, arriesguese. usted es de las que no se arriesgan, su miedo le impide ver.
Comenzó a sentirse furiosa. ¿Quien se creía que era este tipo?, con esa voz melosa, de lenta cadencia, haciéndose el sabelotodo?
-¿quiere que pregunte yo por usted?
-Haga lo que quiera.
Los demás prestaban atención, y murmuraban, la fiesta se ponía interesante y ella sin querer se había convertido en el centro de atención.
-Ok, yo lo haré por usted.
dejó de barajar las cartas, cortó y las giró: El loco y el diablo.
Ella conocía las cartas del tarot, sabía su significado porque a pesar de todo, hubo un momento de su vida en que había mantenido un contacto muy cercano a ellas.-
Mientras él elegia cual de los dos mazos desplegar, no pudo dejar de observar sus manos: eran grandes, parecían suaves y los movimientos eran seguros y rápidos.
No podía explicar por que´pero se sintió ridícula, expuesta a la mirada de ese hombre, hubiera querido tener respuestas más seguras, más seductoras¿más seductoras’ y que pintaba la seducción en todo esto?
-Elija
-vale: el diablo.
El volvió a mirarla y sonrió.
-Muy bien: en el centro colocó la primera carta: la luna “esta usted confundida, verdad”…”noo, no..”balbuceó ella, por lo menos se engaña, “lo que usted diga”, agregó ella en tono condescendiente.
Arriba la siguiente: la muerte: “el cambio ha sido muy terrible verdad”? , ella no contestó.
Abajo : la templanza: pero ahora está tranquila, le ha costado, pero lo va logrando.
a la izquierda: la torre: era predecible tenía que pasar -dijo-
a la derecha: el colgado: pero no puede aún entender los porques, cambie de punto de vista, ese amor no es compartido.
El silencio era ahora impenetrable, Todos sabían de que estaba hablando: su decepción había sido sostenida por todos.Ella estaba furiosa: ¿que se ha creído! que se ha creído!
Cuatro cartas a la derecha una sobre otra: la rueda de la fortuna, los enamorados, la justicia, y por último la que ella sabía que era la definitiva la que indicaba por donde se salía del laberinto: el juicio: nuevas emociones, un cambio.
-Tómelo o déjelo, dijo él.Pero no tiene escapatoria, no puede ignorarlo.
No necesitaba explicarle nada, sabía que ella sabía. Solo estaba jugando.
La arrinconaba, le mostraba el límite.
Ella no dijo nada, dejó su copa, fingió buscar algo en la cocina y salió por la otra puerta.
Había avanzado pocos pasos fuera de la casa, cuando unas manos suaves y que parecían grandes, la tomaron por la cintura.
Una carta se cayó de su bolsillo al girar: el diablo. No había salvación si no era atravesando de nuevo el infierno.

Argentina primer mundo

Hubo un ejercicio de irresponsabilidad e irracionalidad inconcebible. Es un error culpar a las condiciones meteorológicas por los 297 focos que fueron intencionales”, expresó la Presidenta, quien solicitó que “se cuide la vida de los brigadistas, que por un salario se arriesgan por todos nosotros”.

Fernández de Kirchner fue acompañada en el vuelo por el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández; la secretaria de Ambiente de la Nación y responsable del Plan Nacional de Manejo del Fuego, Romina Picolotti, y por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

“Ordené que tanto en la justicia penal como en la civil se iniciaran todas las acciones para encontrar a los responsables de la quema de pastizales. Alguien va a tener que hacerse cargo por los daños”, dijo.

Antes del sobrevuelo, la Presidenta recibió los informes sobre la situación de los incendios que le entregaron los encargados del comité de crisis montado en Zárate, epicentro de la mayoría de los focos.

“Yo veía junto al campamento una trilladora para el trabajo de la soja y la siembra. Está bien que lo haga, pero de este lado hay argentinos haciéndose cargo de la irresponsabilidad e irracionalidad de quienes quieren por su rentabilidad quebrar la racionalidad de la vida de los argentinos. Todos tienen derecho a ahorrar y tener rentabilidad, pero no a costa de la vida y el medio ambiente de los argentinos”, afirmó la mandataria.

Productores y representantes del campo rechazaron estas acusaciones (sobre lo que se informa aparte).

Fuente : Diario La Nacion 20/04/2008listen.php?v=35bf553

Sobre el olvido


Borges relata en el inicio de su cuento “El espejo que huye”:”Leí a Papini y lo olvidé.Sin sospecharlo me comporté en la más sagaz de las maneras. El olvido bien puede ser una forma profunda de la memoria.”

Borges, “sin sospecharlo”, repitió el argumento de una narración de Giovanni Papini, y cuando alguien se lo señaló recordó, con sorpresa, la historia, que en efecto ya había sido escrita.
A menudo me sucede lo mismo, creo que una idea toma forma en mi mente y que podría traducirla en un relato o en un argumento,  para luego descubrir que sólo estoy copiando, en forma más precaria que Borges seguramente, algo que alguien ha dicho o un pedazo de vida ajena a la que me asomo con la impunidad de un ladrón de bicicletas.-
Así cuando esa mujer que está frente a mí, me dice:
” Ya no siento como antes que mi vida valga menos que su ausencia, ya no me importa su destino, lo que le pase o lo que necesite, quisiera hallar el mío”, yo no puedo evitar casi envidiar sus escasos 30 años luchando por dejar atrás un sueño que tuvo forma de matrimonio.

Intento ver su vida proyectada en el tiempo dentro de 10 o 15 años, y casi le explicaría que a veces no está bien perseguir sueños, porque suele ser castigado.
Pero no se lo digo, solo insisto una vez más en las razones que la razón manda, la ayudo a descalificar a ese otro  amor que la saca de su matrimonio perfecto, su casa perfecta, sus amigos pefectos, su juego de golf perfecto e insisto en que busque ser ella por ella y no por nadie. ¿O no es eso por lo que hemos luchado durante siglos?
No digo lo que creo que es mi idea casi subliminal, que creo solo mía, sin darme cuenta que es solo la mala copia de miles de argumentos repetidos en millones de historias desde Madame Bovary a la última novela de la Posadas…..vulgaridad, prejuicio, y miedo, profundo miedo que siento retrospectivamente.

Miedo a lo que vendrá, a la soledad…al olvido.

mano a mano

Foto tomada por la autora del post.-

Y sí….vas perdida, jamás entendiste la diferencia entre querer y tener, entre deber y pagar, en la gratuidad de los afectos que no lo es tanto. El que ama espera ser amado, no te creas aquello del amor desinteresado. Claro que esperaba más de vos, un espacio, una oportunidad y sobre todo esperaba no tener que tragarme a golpes lo que explotaba en mi cara como una verdad de a puños: no creías en mí, tenías miedo de que no pudiera mantener tus fantasías de señora bien puesta, ubicada socialmente; aquello que siempre buscaste y nunca lograste, porque otros, todos en realidad te ganaban de mano.-

Por eso, ahora que te compraste este castillo de naipes y estas dispuesta a encerrarte en su torre, solo puedo decirte que espero que encuentres por fín tu lugar y que te haga bien, que no feliz…ya sabés que no creo en la felicidad como un estado, que no te sientas de nuevo el patito feo de esta obra decadente en que convertiste tu vida.-

Creo que no nos debemos nada, aunque siempre seré tu deudor, hagas lo que hagas y estés donde estés; renuncio a no sentirme en deuda por las ineludibles consecuencias que me trajo conocerte y que son parte de mi patrimonio afectivo y de vida, es impensable pero cierto: tu desorden ordenó mi vida…por eso me cae fatal verte sin brújula, yendo al Sur cuando pensás que es el Norte.-

No quiero ponerme tanguero, pero ya sabés que, como te dije un día hace tiempo, no importa si estamos alejados un lustro, una década, un siglo; si es ahora o nunca….si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo, o un abrazo de esos que energizan o un beso de esos que alimentan…acordate de quién está dispuesto a lo que sea,  porque aunque no lo creas hay un orden y nada es por que sí.-

Ha dejado de llover ya…que lástima….

listen.php?v=241dd70

Carta a Cristina

Esta carta fue publicada en un blog, ignoro si es auténtica, debería serlo , a juzgar por nombre numero de DNI etc…, en todo caso comparto mucho de lo que dice y suma al tema de los problemas del campo en Argentina.

Sra. Cristina Fernández de Kirchner:

Tengo 22 años y no represento a ningún grupo político ni defiendo a los gobiernos militares. Pero el martes pasado estuve en la Plaza de Mayo. Hace días que la sangre me hierve y las ideas se me atragantan, hace semanas que la bronca se me mezcla con el llanto y me voy quedando sin recursos para lidiar con el sentimiento de impotencia que esta situación me ha generado. Discúlpeme entonces

nces, señora, pero es a usted a quien quisiera dirigirme.

Verá, señora Presidenta, soy hija de un productor agropecuario que toda su vida se deslomó en el campo. Soy hija de un padre que hasta el día de hoy se levanta todas las mañanas a las 6 para ser el primero en recorrer los potreros y hablar con los peones. Soy hija de un padre que debió irse a vivir a Azul para poder darnos a mis hermanos y a mí la vida que quería. Soy hija de un productor al que los temporales del año pasado le quitaron el 75% de la cosecha. Soy hija de un productor que con el 25% restante debió darle la mitad a las arcas de su gobierno en pos de las retenciones, y con la otra mitad ocuparse de pagar los demás impuestos exigidos, amén de arreglárselas para vivir dignamente. Y a pesar de todo esto, soy tan hija del campo como cualquier argentino.

Yo no viví los gobiernos militares que enfermaron a nuestro país hacia la década del ’70. No tengo familiares desaparecidos ni cuento con historia militar en mi ascendencia. Pero entiendo que ayer, en lugar de continuar perpetuando la lucha en la que nuestro país está sumido hace más de 30 años, hubiera convenido separar los tantos y apaciguar los ánimos. En algún libro de historia leí alguna vez que ‘si no hay equilibrio respecto de todas las partes que intervinieron en un determinado capítulo del pasado histórico, la justicia será leída siempre como venganza’. ¿No le parece, señora Presidenta, que sería hora de que le hiciera honor a su latiguillo de que usted gobierna en nombre de los intereses de todos y se dejara de dividir al país en la lastimosa dicotomía de la oligarquía y el pueblo?

Ayer usted habló de libertades, señora, y yo no puedo evitar preguntarme entonces dónde encontraremos la libertad de manifestarnos donde lo deseemos sin que su bienamado D’Elía y sus compañeros nos agredan a diestra y siniestra. Si vamos a hablar de extorsión, le sugeriría que mirara por sobre su hombro, donde justito a su derecha estaban ubicados ayer en el palco los principales extorsionadores de este país. Si me permite sincerarme, señora Presidenta, le diré que yo no estoy de acuerdo con seguir pagando impuestos que sólo sirven para subsidiar el pancho y la coca de la patota de turno.

Podría enumerarle uno a uno los preceptos de su discurso y dedicarme a rebartírselos en orden. Pero no creo que haga falta. Me limito a recordarle que lo que se está exigiendo en este caso es la anulación de la suba de las retenciones, y no la eliminación total de éstas. La gente del campo no requiere una lección de economía, señora Presidenta, la gente del campo convive con números y porcentajes los 365 días del año.

Finalmente, y cómo última acotación, me permito realizarle un pedido. Si fuera usted tan amable de dejar de lado aquél discurso de lo ardua que convierte su tarea el hecho de ser mujer, se lo agradecería mucho. No sólo es un argumento que se está tornando rancio, sino que asimismo la considero una acotación poco feliz que no hace más que dejarnos mal paradas a todas sus compañeras de género.

Le saluda a usted muy atentamente,

Victoria Guazzone di Passalacqua

D.N.I. 32.729.533

Dialéctica

No quería que te quedes.Pero tampoco pensé que te irías.
No se entiende ¿no?
Sin embargo está clarísimo: que no te vayas!!! eso quería…pero menos que te quedes, eso queda claro?.
¿Era al revés? Nooo! si es lo mismo, irse quedarse….¿cuál es la diferencia?
Ya se fueron tantos, de tu vida de la mía y nadie murió por eso.
A estas alturas ya sabemos que morirse no soluciona nada…si dicen que reencarnamos! joderrr pasar todo de nuevo, volver a encontrarte para que te vuelvas a ir.
Por eso no quería que te quedes y tampoco que te vayas…ya me enredé de nuevo.
Yo que sé!
Solo quiero que te quedes, aunque si te vas mejor!!!Noo, no me hagas casos compartí tu mortalidad circular conmigo.
Tus últimos días aunque sean 3000…siempre serán los últimos.
Te vas? ok andate de una vez! pero no vuelvas!¿adonde vas?
Me dejás?.Todos son iguales¿no te dije que no quiero que te vayas?
Pero aquí no te quedas eh!, mis espacios son míos, y tus dudas me destruyen.
Decidite : te vas o te quedás?
Te suena?
Sí, te entiendo, claro que es duro.
Nadie dijo que sería fácil. Ni irse ni quedarse.
Si te quedás te ofrezco un poco más de vida entre tanta muerte, te ofrezco tanto como estés dispuesto a soportar.
¿No te causa gracia? Tomátelas! y ahora en serio! de una vez y para siempre….Corré volá, desaparecé.
Bailando con la duda nunca vas a saber que ritmo bailás.
Y no vuelvas! me oís?, nadie perderá nada con tu partida.
¿Pero que hacés aquí?
Andate por Dios. No te ofendas eh, no quiero que te vayas. Al contrario y a la inversa.
¿Te decidiste?Bien, estemos tan felices como nos lo permite nuestro miedo a la tristeza.
Ya te lo dije al comienzo de este fín eterno, si no quiero que te quedes aún menos que te vayas.
Pero si te vas, cerrá bien la puerta, haceme el favor.Las corrientes de aire me matan!