Carta a un amigo imposible
Foto de Robert Doisneau
Los rasgos de tu cara comienzan a borrarse en mi memoria, sin embargo, los momentos compartidos no envejecen ni se arruinan. A veces me conformo pensando que en el guión de mi vida en donde tantos personajes han ocupado puntuales sus puestos, para desaparecer luego sin dejar rastros; tu te empeñaste en permanecer y eso trajo consecuencias funestas y que soy inocente de solemnidad. Aunque no sea cierto.-
También concluyo que aquel laissez faire, laissez passé que armonizaba mi relación contigo justificando tu bizarra forma de entender la vida, poniendo al límite mi complacencia; tenía una agenda oculta que nunca pude comprender. Se trataba de una cuestión de perspectivas y de sentimientos. Las emociones los cubrían, los reflejos impedían una visión clara de nuestros modos de ser en el mundo y claro eramos como dos actores desempeñando sus roles en una obra propia del teatro de lo absurdo. Igualmente ¿de que sirve ahora tanta reflexión racionalista?
Tienes el extraño mérito de ser alguien incalificable en mi existencia y también ineludible e inolvidable. Quiero creer que podría haber sido útil de alguna perversa forma, haberte legado algo; una necesidad de permanencia basada seguramente en la fatuidad de la que no logro escapar; después de todo el ridículo existe, el caos es el prolegómeno del orden y la explicación más sencilla es la correcta.-
Lamento mucho, muchísimo todos y cada uno de mis gestos, solo gestaron desconcierto y pena. El nuestro era un espacio inexistente, un extraño espacio atemporal donde nada evolucionaba sino que se pudría lentamente, enmohecido y anquilosadocuando ya los 21 gramos de alma se habían escapado.
Tu fantasía, tu mundo dual mezclado con mi omnipotencia confluyeron en una mezcla letal e inútil, sobre todo eso, inútil. Bastaba con dejarlo caer antes mucho antes……¿que lo impidió?, es probable que nunca pueda contestar ese interrogante, ni aún ahora en que releo tus cartas y ya no despiertan más que alguna sonrisa mientras pienso en todo aquello que nos perdimos, en la riqueza de nuestras vidas que nunca nos mostramos, en que crees haberme conocido y en que creo haberte conocido pero es probable, casi diría que seguro que aún no nos hemos encontrado.-











Este texto es maravilloso, me he encantado. La fotografía de Doisneau me parece preciosa, como todas las que tomó este excepcional fotógrafo.
Quién es el autor del texto?
Clara
septiembre 24, 2008 a 8:36 pm
Hola, gracias, la autora del texto soy yo:-/…..para bien o para mal
hera2004
septiembre 25, 2008 a 12:52 pm
la verdad es que he llegado aqui por tu foto y desde el google…
y vaya sorpresa!….es un texto genial…en serio felicidades…no esperaba encontrar algo asi hoy y a estas horas….ha sido un placer leerla.
un saludo.
ende
noviembre 16, 2008 a 2:51 am
Hola Ende, gracias…he entrado en tu Fotolog y es muy bueno…no tengo cuenta asi que no me deja dejar mensaje pero me ha gustado mucho el espacio de la jirafa y la letra que lo acompaña…
hera2004
noviembre 17, 2008 a 11:16 am
Genial, la estructura, el recorrido y la intensidad.
Lola
octubre 7, 2010 a 8:17 pm
Gracias
hera2004
octubre 13, 2010 a 8:32 am