Esperando

No sabría decir por qué espero lo que espero. Puede que tenga que ver una rancia sensación de vacío, de no estar en el lugar justo con la persona indicada, mantenida por años, por décadas, por vidas.
Porque es cierto que caben muchas vidas en una vida.
Puedo decirlo con soltura, ahora, que casi estoy llegando al final, aunque queden aún quince largos minutos o media hora…no más.
Decía que no puedo decir qué espero..pero te espero. Tampoco esperaba esa percepción de comodidad que tu presencia me imponía. Presentir estados comunes era un juego divertido pero peligroso porque “mientras tanto” otras muchas cosas más cercana a lo cotidiano ocupaban nuestro escaso tiempo en común.
Hasta que te fuiste. No lejos, no distante, ni siquiera desaparecido. Pero te fuiste. Y el tiempo entró en stand-by. Se me ocurre una metáfora tonta: la de la una película que estás bajando en tu ordenador y que queda con la imágen congelada en un gesto cualquiera, mientras dejamos que se instale para poder disfrutarla, porque sino cada momento se detiene. Ok, acepto, dejemos que las secuencias terminen de ubicarse a ver si por una vez, por una única, bendita y necesaria vez, podemos ver la peli hasta el final.-
Cartas a Olga

Moscú 17 de Abril de 1901.-
Heme aquí finalmente en Moscú, mi querido Anton….Me he roto la cabeza pensando todo tipo de cosas.Aunque siento con toda claridad lo que pasa en tí, o quizás precisamente a causa de ello, me resultaba difícil hablarte de lo que más ganas tenía.-
¿Recuerdas hasta que punto estaba yo arisca el último día? Tu creíste que estaba enfadada contigo.
Ahora me siento muy inquieta y me gustaría escribir muchas cosas, todo lo que siento, pero para que lo comprendas de verdad, no para que lo cambies a tu manera.¿Que piensas tú de todo esto?….ya sé que eres enemigo de toda explicación “seria”, pero lo que yo necesito, no es tener explicaciones contigo sino hablarte como a una persona cercana.
Se me hace muy penoso pensar en mi última estancia en Yalta, por más que hayamos hecho mucho el idiota.-
Me ha quedado una especie de regusto, la impresión de algo no dicho, de algo escondido entre la niebla.- ¿Quizás no te guste que hable de ello? Dímelo sinceramente…..He esperado tanto la primavera, tanto a que estuvieramos juntos en algún sitio, a que viviéramos aunque solo fuera unos meses el uno para el otro, a que nos hiciéramos más cercanos….Y ahora resulta una vez más que yo estaba de “visita” en Yalta y que he vuelto a irme.-¿No te parece raro todo esto? Sinceramente… Apenas te he escrito todo esto y ya estoy mordiéndome los dedos por haberlo hecho; tengo la impresión de que tu lo sientes y lo comprendes a la perfección. Responde enseguida a ésta carta si te apetece escribir sinceramente; escribe lo que piensas, métete conmigo si es preciso, pero no calles.- Bueno, y ahora te abrazo, querido mío ¿puedo?…..
Tú Olga.-
Olvidemos el mañana

Una tarde de verano en un pueblo del Empordá.
En el escenario montado a un lado de la plaza, la pareja derrocha dinamismo: ella canta con una voz afinada, correcta, pero sin sentimiento.
El acompaña con el teclado,desde el fondo de los tiempos…. treinta o cuarenta años atrás puede que haya sido un músico prometedor.
Como por arte de magia, paso dobles, tangos, foxtrots hilan historias que las parejas bailan sin parar, parejas de las de antes, sólidas, fuertes.
Los hombres guían a sus mujeres, Ginger & Fred parecen haber reencarnado para no irse.
La luz cambia a cada momento, mi mente va y viene con cada canción, recuerdos…me escudo detrás de la cámara buscando la imágen perfecta, dejando que sea solo la verdad de los simple.-
Sin sosiego

Tengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar.
Si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha.
Si en cierto instante hubiera dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí.
Si en determinada conversación hubiese tenido frases que sólo ahora en el entresueño elaboro.
Si todo esto hubiera sido así hoy sería otro y quizá el Universo entero sería insensiblemente llevado a ser otro también.
Pero sólo ahora lo que nunca fui ni seré me duele.
Voy a pasar la noche a Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa pero cuando llegue a Cintra me va dar pena de no haberme quedado en Lisboa.
Siempre esta inquietud sin resolución, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del espíritu por nada.
En la carretera de Cintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parecía hace poco proporcionarme libertad es ahora algo en lo que estoy encerrado. A la izquierda, hacia atrás, la casucha modesta. La vida allí debe ser feliz sólo porque no es la mía. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha soñará: ese que va en el auto es feliz. “
Fernando Pessoa: “Escrito en un libro abandonado en un viaje”
Reflexiones Bobas
Hay frases que no son vacías del tipo: “¿como estás? , “tenemos que quedar”, sino frases contundentes, redondas, que abren alternativas, que destraban y desbloquean “contar conmigo” es una de ellas.
“Cuenta conmigo” reza el bolero” “cuenta conmigo” dice el poeta; solo dos palabras que unidas significan
esa tácita unidad que nos hace sentirnos alguien en medio de tanto NO lugar.
“Cuenta conmigo” marida muy bien con “gracias” y el circulo se cierra.
lA GENERACION “ni-ni”
Tan preparados y satisfechos con sus vidas, y tan vulnerables y perdidos, nuestros jóvenes se sienten presa fácil de la devastación laboral, pero no aciertan a vislumbrar una salida airosa, ni a combatir este estado de cosas.
El dato asomaba hace poco, sin estrépito, entre los resultados de la última encuesta de Metroscopia: el 54% de los españoles situados entre los 18 y los 34 años dice no tener proyecto alguno por el que sentirse especialmente interesado o ilusionado. ¿Ha surgido una generación apática, desvitalizada, indolente, mecida en el confort familiar?
Los sociólogos detectan la aparición de un modelo de actitud adolescente y juvenil: la de los ni-ni, caracterizada por el simultáneo rechazo a estudiar y a trabajar. “Ese comportamiento emergente es sintomático, ya que hasta ahora se sobrentendía que si no querías estudiar te ponías a trabajar. Me pregunto qué proyecto de futuro puede haber detrás de esta postura”, señala Elena Rodríguez, socióloga del Instituto de la Juventud (INJUVE). Leer el resto de esta entrada »
avatares
Francis Bacon
Sugiero que se trata de una particular circunstancia que prolongada en el tiempo logra constituirse en un estilo de vida.
Presumo que el problema es que no se toma plena consciencia de lo que pasa, la cabeza sumergida en el agua, los sonidos apagados, la indiferencia del mundo. Esa sensación de estar equivocado, en otro registro, viviendo un sueño o una pesadilla, de la que pronto te despertarás en tu propia cama.
Pasar revista a todas y cada una de las escenas y no alcanzar a ver nada más que sorpresa y siempre la misma pregunta¿Qué es lo que tanto molesta?. Circunstancias extrañas, raras confabulaciones, sumatoria que contraría la estadistica, si por lo menos entendieras el sentido de todo.
Pero solo consigues encontrar ira, tu propia ira transformada en una fuerza destructiva que de momento no logras canalizar.
Y cansancio, mucho cansancio mezclado de espanto al comprender que no hay alternativas, que el final puede que sea patético.
Y todavía más mucho más ¿Que hacer con todas estas ganas, este amor, este gusto por lo bello ?
Una oportunidad: solo una oportunidad más, la definitiva, la final. Pídela.
Puede que te la concedan.